jueves, 27 de octubre de 2011

Mi experiencia en el uso del pensamiento crítico

En mi labor como asesora, me veo constantemente enfrentada a la necesidad de poner en práctica el pensamiento crítico. Considero que este hecho se ve reflejado en diferentes aspectos de mi actividad profesional. Primero, la selección de recursos pedagógicos (artículos, conferencias, capítulos de libros, etc.) requiere tener en cuenta no sólo los gustos personales, sino también (y sobre todo) las necesidades específicas de los alumnos.

La retroalimentación de los productos entregados por las estudiantes también demanda echar mano de esta importante habilidad. Es simplemente imposible promover la reflexión sobre el material revisado sino hay una toma de postura y un proceso de contrastación entre lo transmitido por el recurso, la perspectiva del alumno y mis impresiones personales.

Esta estrategia me ha sido de mucha utilidad, no sólo por sus efectos positivos sobre la formación de los otros, sino también porque me ha permitido reconocer que yo también me encuentro en un proceso de formación permanente, en el que puedo sacar mucho provecho de los conocimientos de los docentes con quienes colaboro. Finalmente, me es necesario ejercer el pensamiento crítico en la revisión de las actividades de los cursos en los que colaboro. Muchas veces no se alcanzan los objetivos planeados y es necesario reestructurar las agendas a partir de las dificultades, intereses e inquietudes de los miembros del grupo.

1 comentario:

Raquel Quezada Rodríguez dijo...

Olivia,
Me parece muy interesante tu aportación a partir de este documento. Debo confesarte que a mí me ha costado mucho trabajo identificar en qué momentos o aspectos de mi vida tanto personal como laboral, hago uso del pensamiento crítico y, gracias a tus ideas, me has ayudado a descubrir un poco más al respecto.
Felicidades por tus reflexiones.